A la mañana siguiente, después de un típico desayuno jalisciense en donde la familia degustó una carne en su jugo, huevos estrellados y café. Desde temprano, mientras unos ayudaban con su elaboración, otros cargaban en las camionetas todo el equipaje.
Tal como Vicenzo dijo a las nueve de la mañana salieron de casa de los Della Rovere Mariani, rumbo al aeropuerto. Dejando las camionetas en el estacionamiento a la espera de su regreso, llegaron a la terminal que les correspondía y documentaron su