Samantha miró la pantalla de su celular y lo silenció al ver que era su padre quien llamaba. En el pasado no recordaba una sola vez que se hubiera perdido, a propósito, una llamada de su padre, pero en esos momentos lo menos que le apetecía era hablar con él.
Incluso si la estaba llamando para preguntarle como estaba, tarde o temprano le preguntaría si ya había hablado con Giovanni. La respuesta no había cambiado desde la última vez que hablaron y no necesitaba un recordatorio de que el tiempo