41. Isabella
El antiséptico le golpeó las fosas nasales. Nathan apretó los dientes mientras cada paso lo llevaba de vuelta al día en que tuvo que reconocer el cuerpo de su madre y debió fingir que desconocía lo que le ocurrió.
Una enfermera ahogó un grito al ver sus manos ensangrentadas, pero él la ignoró. Lo único que le importaba era encontrar a Sam.
—¿Samuel Brennan? —preguntó con voz ronca, irreconocible incluso para él mismo.
—Sigue en cirugía —respondió otra enfermera tras el mostrador sin molestarse