Salieron de la casa, afuera los esperaban dos hermosas bicicletas, una era en color blanco con azul, la otra en color blanco con rosa, varios guardaespaldas los acompañarían, ellos tenían bicicletas en color negro, algunas camionetas cuatro por cuatro los segurían de lejos.
—Color rosa, me encanta. -exclamó mientras lo abrazaba, a pesar de toda la vigilancia, se sentía libre, feliz de poder ser ella en esa isla, sin tantas reglas limitantes.
—Que bien que te gustó, las encargué hace un rato, vi