Ahmed se le quedó viendo fijamente a Mía, ella hizo el intentó de alejarse, pero él apretó aún más su brazo.
—Me estás lastimando, suéltame ahora mismo.
—Primero vas a escucharme, puedes hacer de tu vida lo que desees, pero después de nuestro divorcio, con este tipo de comportamiento me humillas.
—Por lo visto eso es lo único que te importa, no estoy dispuesta a sacrificarme porque tu te sientas bien, en el pasado sacrifique demasiado para poder estar a tu lado, así que hazte a un lado que segu