Ginevra Giovanni
Hoy era el día de mi cumpleaños, hoy cumplía veinticinco años de vida y nunca había sido tan libre.
Si era honesta no estaba totalmente rebosante de alegría, pues nadie dijo que la libertad podía llegar a ser tan solitaria y aquí en las profundas montañas de Alaska sin la compañía de mi vecino, me sentía un tanto melancólica.
El estado de supervivencia no me había permitido pensar demasiado, pero ahora que podía valerme por mi misma los recuerdos de una vida que parecía tan le