Ginevra Giovanni
Mis manos casi por inercia se dirigieron a la correa en mi muslo que sostenía el arma, de forma nerviosa comencé a ver a todos lados en el salón mientras la sostenía con fuerza. Y como si fueran una manada, muchos hombres trajeados se acercaron a mí para cubrirme mientras Mikhail se ponía de pie para acercarse a mí.
No confiaba en nadie, en absolutamente nadie, probablemente uno de los hombres que me mantenía en este círculo podría estar esperando el momento perfecto para llev