Es él.
Alicia no pudo evitar llorar, ella no sabía si eran lágrimas de alegría o de tristezas, alegría por traer al mundo a un hermoso bebe, pero tristeza al no poder compartir su alegría junto a aquel hombre que tanto amo.
—Hey, ¿dime por qué lloras? —
—Aún no lo sé, estaré sola en mi embarazo—
—No digas eso, estaré para ti, siempre seremos hermanas inseparables, pase lo que pase—
—Lo digo por el padre de mi hijo, sabes, él se llama Derek—
—Nunca olvidaré su nombre, ahora si quieres llorar puedes hac