Ámbar se encontraba emocionada y conmovida por el gesto de su hermana. Aquel vestido de novia, recreado con tanto cuidado y amor, era como un sueño hecho realidad. Recordaba vívidamente cómo, en su infancia, había pasado horas dibujando diseños de vestidos de novia, imaginando el día en que encontraría el amor verdadero y se casaría. Y ahora, ver parte de aquel sueño plasmado en la realidad, le llenaba el corazón de emoción y gratitud.
Juntas, Ámbar y su hermana regresaron a casa, compartiendo