Mundo ficciónIniciar sesiónSonrío pensando en lo que Milena dirá en cuanto le llevemos el auto, ella mencionó algunas veces cuánto le gustaría tener uno, pero su padre siempre le evade el asunto.
Me asomé por la ventanilla del auto en cuanto escuché unos pasos cerca, quizás mi tío ya había llegado y quería hablar con él. Bajé del auto rápidamente pero mis piernas se clavaron en la tierra en cuanto vi de quién se trataba.
Mierda.
Mi padre entraba con una sonrisa b







