Esa noche, en la soledad de su villa, Trina encendió su propia computadora portátil. Con cautela, comenzó a buscar información sobre Corporación Volkov. Los resultados fueron abrumadores. Era un conglomerado empresarial con sede en Europa del Este, con intereses en bienes raíces, energía y finanzas. Se rumoreaba sobre posibles relaciones con el crimen organizado, transacciones no permitidas y una red de influencia que se extendía por todo el continente.
Trina sintió un escalofrío. La magnitud d