Álvaro salió del cuarto del hospital después de hablar con Georgina y encontró a Emanuel en el pasillo, apoyado contra la pared, con una expresión de conflicto en el rostro.
—Se ve que está arrepentida la muchacha —dijo Álvaro, cruzando los brazos frente a él.
Emanuel suspiró, su mirada fija en el suelo.
—Pienso que sí, pero la verdad es que me hizo tanto daño a mí y a mi hijo. Quebró mi relación con él. Le oculté que estuve con ella, y ahora no le tengo confianza. Todo lo que pasó... no e