Capítulo: Cerrar círculos, abrir caminos
La noche caía tranquila sobre la casa. Después de semanas llenas de tensión, lágrimas y palabras duras, el silencio en el hogar de Georgina y Alberto ya no dolía tanto. Se había vuelto un silencio de reflexión, de abrazos sinceros, de pasos nuevos.
En la habitación principal, la luz cálida de la lámpara de noche bañaba la cama matrimonial, donde Georgina estaba sentada, abrazando sus propias rodillas, en silencio. Alberto salió del baño y al verla así, s