Capitulo 18: El Café se enfría como el plan de Georgina
La luz del sol filtrándose por las cortinas despertó a Georgina, pero el frío vacío a su lado fue el verdadero golpe. Ismael no estaba.
¿Se había atrevido a irse sin despedirse?
Su estómago se revolvió de rabia. ¡Maldito mocoso malagradecido! Anoche había suspirado como un tonto entre sus brazos, diciéndole que la amaba, y ahora se había marchado como si ella fuera un simple pasatiempo.
Se levantó de golpe, sintiendo crecer el despreci