Justo antes de llegar a casa, todavía en el coche, Francis preguntó:
- Vi, ¿por qué aceptaste mi propuesta?
- ¿Como asi?
- Tríos... Ya que habías sido enfático en que la respuesta era no.
- Bueno, tuve algunos problemas... En casa.
Él se rió:
- ¿Y decidiste aceptar mi propuesta solo por eso?
- No en ese orden. Tuve los problemas, me bebí la botella de vino y me armé de valor para intentar un trío...
- Que era para dos, al final... - Me miró.
- Sí.
- ¿Qué pasó en tu casa?
- Le lancé un zapato a