Pasamos el domingo más perfecto de todos. No recuerdo cuando fui tan feliz en la vida... Excepto los días que estuve a su lado.
Alrededor de las 4 pm mi padre vino a mi habitación. Cuando entró, no le impresionó ver a Francis acostado en mi cama, con su ropa, por supuesto.
- Pensé que cuando encontrara a uno de ustedes, encontraría al otro también. - el dice.
- Hola papá. - dije con miedo.
Últimamente, mi padre estaba muy celoso. Y el tiempo que pasé con Dom Mr. Yan me dio mucho dolor de cabeza