UNA DURA FIESTA.
Narra Charlotte.
Mi garganta se secó cuando lo vi a los ojos y una vocecita dentro de mí no paraba de preguntar si en verdad este es Karim, ese hombre que se muestra tan rígido queriendo ser el más perfecto de la sociedad, quién me acaba de recriminar que estamos en un lugar privado, pero que ahora me mira con un hambre voraz. Su mirada no se aparta de mis labios y mucho menos la mía de los suyos, con este hombre no me aburriría nunca dentro de este m