MIEDO A MORIR.
Narra Charlotte.
Aún mi corazón latía desesperado y claro está, asustado, si esa loca hubiera hecho esa fatalidad ahora estaría más fría que un bloque de hielo, mientras mi pobre madre quizás a esta hora hubiera empezado a llorar mis restos.
—No me quiero morir, odiaría hacerlo sin al menos vivir, o ver los rostros de los tres hijos qué deseo tener—, pensé, pero no parece que solo lo pensé, sino que lo dije en voz alta, puesto que Karim se me quedó viend