Esa noche recibieron una visita en la casa. Ángela Guerra, la esposa del doctor Guerra, había asistido con autorización de los militares que los custodiaban para hacerle una revisión psicológica a Lucas.
Su esposo había solicitado su presencia en vista de lo conversado con Tania sobre la condición del hombre. Así su diagnóstico le serviría para dar más presión a las autoridades y aprobaran la visita a la clínica.
Tania estuvo presente, no solo porque ella lo había exigido, sino porque Guerra lo