8. Hechos
Vincens se aleja de mí, todavía lucho por recuperar mi aire y peor aún, mi mejilla duele más que antes.
La toco y palpo mi labio, sangre es lo que veo en mis dedos al mirarlos.
—¿Ves lo que me hiciste?— le digo a Vincens quien me mira sin una pizca de culpa, más bien parece orgulloso de su hazaña.
—Tú eres quien provoca eso Danna, con tu rebeldía, tus ganas de llevarme la contraria.
Me levanto poniéndome frente a él, podrían pensar que estoy loca, pero esa situación me tiene harta.
—¡¿Cómo cara