ROSARIO GARCÍA
Ver a Daniel como un hombre normal me resultó aún más atractivo y no pude evitar fantasear con que alguno de mis sueños se hiciera realidad.
Obviamente prefiero mantener mis fantasias y sueños eróticos como un secreto, porque Daniel saldría corriendo si lo supiera.
Cuando él se fue, aproveché que Christian estaba durmiendo en su cuna y fui al baño para refrescarme y también para aliviar lo que Daniel me había provocado aún sin proponérselo. ¿Que mujer no mojaria sus brag