Ísis tardó más de lo esperado en la ducha. Alex estaba en la cocina, moviendo distraídamente una sartén, cuando escuchó pasos suaves por el pasillo. Primero Duck, trotando emocionado. Después ella.
Y cuando Ísis apareció en la puerta… Alex se detuvo.
Literalmente.
Como si el tiempo se estirara un poco y todo a su alrededor quedara en silencio.
Llevaba puesta una camisa blanca de él, lo suficientemente larga como para ser indecente en la medida exacta. Sus piernas gruesas, todavía húmedas del ba