Mundo ficciónIniciar sesiónLa cena estuvo realmente deliciosa, porque hablaron muy poco durante ella. Los niños fueron los primeros en terminar y a pesar de que Kimberley les pidió que se quedaran en la mesa hasta que todos terminaran. Su abuela los autorizó a levantarse y ellos corrieron a la sala contentos para seguir mirando sus dibujos.
—¿Quieres más Kimberley? —preguntó su suegra







