Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa beba comenzó a sentir la tensión y empezó a llorar con desconsuelo, ella intentó calmarla meciéndola un poco, pero fue en vano.
—Quizás puedas ser más feliz con el otro.
—¡Carajo, Francis! Yo te amo a ti.
—Recién no pareció lo mismo.







