CAPITULO 88: BUSCANDO SOLUCIONES.
Raquel desvió su mirada hacia su teléfono y rápidamente contestó aquella llamada.
—¿Bueno?... Licenciado, dígame.
Raquel observó los ojos de Alexander mientras prestaba atención a la llamada, con unas de sus manos limpió tiernamente la mejilla de este.
—Bien, estaré al pendiente... Gracias.
Soltó Raquel al terminar la llamada.
—¿Quién es?
Preguntó con suma seriedad Alexander.
—El Licenciado de la procuraduría.
Respondió Raquel dejando nuevamente el teléfono sobre aquella orilla.
—Me refiero a q