CAPITULO 55: UN BAILE PARA OLVIDAR.
Verónica bostezó un poco mientras seguía escribiendo todos los puntos que se trataron en la junta que acaba de dar fin después de 4 horas.
—Bueno, chicos, entonces cada uno tiene su tarea…
Raquel vio su reloj viendo que la jornada laboral había terminado desde hacía un par de horas.
—Ya pueden retirarse.
Pilar se levantó del asiento y unos segundos después lo hizo Verónica.
—Alex.
Pronunció Raquel al ver que este se levantaba de su asiento.
—¿Sí?
— Necesito hablar contigo un momento.
El rostro