CAPITULO 30: EL FINAL DE LA NOCHE.
Raquel caminó tomada del antebrazo de Sara y ambas bromeaban mientras entraban al gran salón.
— Wooah, para ser un evento de caridad este salón se ve tremadamente costoso.
— Nunca he entendido estos eventos.
Respondió Raquel.
Bajaron por algunos escalones a la parte baja del salón y ahí se encontraba la persona que los dirigió hacia la mesa que le correspondía.
—¡Mira toda esa gente!
Susurró con sorpresa Sara observando a las personas con hermosos vestidos y trajes elegantes.
—¿De que crees que