Capítulo 9.
En el recibidor Luciana trataba de disimular lo perdida que se sentía en esa villa, tan grande y solitaria para ella.
—Miranda —Mauricio la llamó — quiero disculparme en nombre de mi madre, normalmente ella no es así, no sé qué ha sucedido para que te agrediera de tal manera.
Luciana se sintió conmovida ante la disculpa tan siquiera de su esposo.
—No te preocupes ella —se acercó y se sentó a un lado de él.
—Es normal que una madre proteja a su hijo.
—Pero debió tratarte mejor, hablaré con ella,