Capítulo 171.
El ambiente que rodeaba la oficina de Amelia se volvió frío, a tal grado que dolía cada uno de los huesos.
Una risa llena de incredulidad salió de Amelia de forma natural e impactante.
— Tú — dijo con tono amargo en la voz— no mereces nada.
El rostro de Mairi hizo un gesto de dolor, jamás en todos los años que tenía con su madrina le había hablado así de fuerte, con ese rostro como si hablara con una desconocida.
A pesar de sentirse desesperada por tener la aprobación de la mujer que había admi