Capítulo 157.
— Luciana… Luciana… cariño… despierta— la voz que la llamaba en medio de las sombras era cálida y llena de amor.
Pero su cabeza se sentía tan pesada, tan cansada, que sus ojos no obedecían en abrirse para saber quién la llamaba.
Un frío torturador como el invierno en medio de la nieve azotaba su cuerpo.
Y Luciana se sentía paralizada, aunque no comprendía la razón.
Su mente trabajaba en bucle.
“Dolor, sufrimiento, cansancio” una y otra vez hasta que en uno de esos instantes algo cambió.
Su cu