Por Alejandro
Llevé a mi oficina a una chica que conocí en un pub, la primera vez estuvo bien, y en mi oficina, no sé si era porque sabía que Valeria estaba cerca y espero que algo, aunque sea un poco, le moleste, no la pasé mal, le pedí que le mande alguna atención con una tarjeta.
Hizo ese gesto, distante y me confirmó que estaba contrariada.
Le sonreí y le guiñé un ojo, haciéndola cómplice de mi travesura, sin decirle cual era.
Me encanta provocar celos en Valeria, sentía que lograba tener a