Por Valeria
Cuando llegamos, me dejó en mi departamento, Emi me estaba esperando en la puerta.
Saltó sobre mí cuando llegamos, gritando como una loca y me contagió.
-¿La cuidaste?
Le pregunta mientras le guiñaba un ojo, la voy a matar.
Sin esperar respuesta, me vuelve a abrazar.
Bajo mi equipaje y saludo a Alejandro, no sabía cómo hacerlo, él, dueño de la situación, me da un beso en la mejilla, pero desliza sus labios hacia los míos, su beso no fue demasiado profundo, pero tampoco fue casto.
Me