Por Valeria
A la mañana siguiente me manda un mensaje que vaya a su habitación y que despierte y despache a la señorita que estaba con él, mientras se duchaba, por qué se hizo tarde.
Yo ya estaba vestida.
Golpeé la puerta de su habitación y él me abre la puerta, estaba en bóxer.
Lo miré mal.
Era demasiada intimidad.
-Despertá a la chica, ya le pagué.
Me debo haber puesto roja de la vergüenza, me trataba como si fuera un hombre acompañándolo en sus correrías.
-Señorita ¿Se puede retirar?
Le preg