Capítulo 45.
El rostro de Cat era todo un poema, le costaba mucho trabajo ocultar sus emociones, y más cuando se trataba de Zack, quien por alguna razón le afectaba más de lo que podía entender. Retrocedió instintivamente y abrió los ojos impresionada al ver a una despampanante mujer que se acercaba a su jefe con una familiaridad que le molestó de sobremanera.
– Cuando tu madre me dijo que estabas aquí, no podía creerlo, ha pasado mucho tiempo desde la última vez que estuviste en esta ciudad –