Ana suspiró resignada. Estos dos eran tal para cual – ambos interpretando el papel de reemplazo: tú me usas como sustituto mientras yo hago lo mismo contigo. Conociendo la verdad, Ana optó por mantener silencio.
—Su personalidad se parece mucho a mi primer amor —continuó Javier—, pero con el tiempo, creo que me he enamorado de ella.
Para quitarse ese peso de encima, tenía que ser sincero con Ana. Al principio le resultaba vergonzoso, pero ahora había aclarado sus ideas. Durante esas noches de in