—Paula, ¿acaso Mateo no te ató bien y por eso andas mordiendo a la gente?
Estaba insultando a Paula llamándola perra, tanto directa como indirectamente.
Con el resentimiento que ya existía entre ellas, este comentario solo añadió más leña al fuego.
Paula dirigió toda su frustración con Selina hacia Ana, mirándola con odio.
—¡Ana! ¡Veo que no pierdes oportunidad para hacerte notar frente a mí! Te lo advierto, ¡digas lo que digas, jamás volverás a casarte con alguien de los Herrera!
Ante el compor