Lo que decía Mariana era razonable y con fundamento.
Sus palabras recibieron el apoyo unánime de sus seguidores.
Pero Gabriel no se conmovió en absoluto.
Protegió a Ana detrás de él y miró fríamente a Mariana, su actitud era evidente: estaba del lado de Ana.
Al darse cuenta de esto, Mariana sintió una sensación de asfixia aún más intensa.
—¿Por qué debería hacerlo por ti? ¿Acaso somos tan cercanos?
Su voz profunda pronunciaba palabras completamente frías.
En un instante, el rostro de Mariana per