Ana acompañó a Viviana al hotel.
—Viviana, si necesitas algo, llámame en cualquier momento.
—Y sobre el divorcio, cuando lo tengas claro, contacta a Lucía.
Viviana arropó a Santiago y acompañó a Ana hasta la puerta.
Sus emociones se habían calmado completamente.
Justo cuando Ana estaba por entrar al ascensor, Viviana preguntó repentinamente: —Ana, ¿por qué... apoyas mi divorcio?
La idea del divorcio había surgido desde el año pasado.
Se lo había comentado a familiares y amigos, pero nadie la apo