Desde la última vez que se vieron, había pasado bastante tiempo, en algún momento de este año.
Mariana había regresado del extranjero a Terraflor y les había dicho que a partir de ahora se quedaría en el país para desarrollar su carrera, que no se marcharía más.
Sobre esto, todos sabían perfectamente la verdad.
Que Mariana estaba enamorada de Gabriel era prácticamente de conocimiento público.
Por Gabriel, ella, con veintiséis años, seguía soltera.
Entre las chicas de su edad, parecía una especie