Al ver el nombre en la pantalla, los ojos de Mateo destellaron y se incorporó.
— Si logras comunicarte con ella, tío, avísame. Hay cosas que no se solucionan escapando.
Fernando, el segundo de los Torres, estaba en el hospital después de una paliza, y su familia no dejaría las cosas de esa forma. Este era el verdadero motivo por el que Mateo buscaba a Ana. Si ella se disculpaba, él podría ayudarla a resolver la situación.
Cuando el sonido de la puerta principal marcó su partida, Ana de inmediato