Capítulo 111
—Pues a mí me parece bien vivir aquí. Para ser sincero, a mí también me gusta Ana.

Gabriel se volvió, posando su mirada en Tadeo con su pijama.

Sus ojos tras las gafas se entrecerraron peligrosamente.

—¿Ah, sí?

Tadeo, acostumbrado a ser despreocupado, no notó el repentino cambio en el ambiente.

Fue a la nevera y sacó dos botellas de agua mineral.

—Desde la primera vez que vi a Ana me gustó. Sentí como si la conociera de antes.

El "gustar" de Tadeo era diferente al de Gabriel.

Él simplemente quer
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