Mi respiración se detuvo, y el ruido alrededor pareció desvanecerse como si alguien hubiera silenciado todo en ese instante.
Lo único que sentía era su mirada fija en mí. No sabía si moverme o quedarme clavada en el mismo lugar, así que opté por la segunda opción. Seguí ahí, congelada, mientras mis ojos finalmente encontraban el origen de esa sensación.
Allí, entre las sombras, había alguien, y ¿lo reconocí? Pues claro que lo reconocí, esa mirada la reconocería en cualquier lugar.
Mi primer impu