Mundo de ficçãoIniciar sessãoEmma
¡Que calor, Dios mio! ¿Acaso estoy en el infierno? ¿Por qué, Dios mío? Si he sido una buena niña, pienso..
Abro los ojos poco a poco, siento un peso en mi cintura, y la espalda calentita.
— Hmm, que rico.
Intento moverme, pero algo me lo impide, trato







