Mundo ficciónIniciar sesiónAdriano tragó saliva y se enfiló detrás de la Madre Superiora sin poder decir nada más con lo que zafarse del compromiso, caminó hasta el otro lado de la calle y entró una vez más al convento, pero esta vez por la puerta de enfrente, y no como lo había hecho la última vez, como un vulgar delincuente, por la puerta de atrás.
Caminó hacia el comedor guiado por la monja sin decir una sola palabra y pensando en c&







