Mundo ficciónIniciar sesiónAdriano se queda pasmado sin terminar de comprender lo que sucede con el grupo de mujeres que lo rodea, ellas parecen muy emocionadas y lo toman de los brazos contentas por tenerlo en el pueblo. El mafioso tarda un poco en reaccionar a las palabras de ellas hasta darse cuenta de que lo han confundido con otra persona.
— ¡Padre, que bueno que ya esté aquí! Nos preocupaba pasar mucho tiempo sin un párroco teniendo tantas necesidades en el pueblo, y en la







