Mundo ficciónIniciar sesiónCon la espalda pegada a la pared, la respiración de Angelina se aceleró temerosa, sentía que, si Adriano se acercaba un poco más, no sería capaz de mantener el control, temía a reaccionar como lo hacía en sus sueños, dejándose llevar.
Las manos de Adriano tomaron su rostro mientras su cuerpo presionó el suyo contra el muro con fuerza. La respiración jadeante de Angelina delató su deseo creciente de los







