Mundo ficciónIniciar sesiónAdriano sintió que el corazón se le partía en dos. Bruno era un buen amigo, quizás el único verdadero que había tenido en la vida, y ahora estaba muerto por protegerlo del desastre ocasionado por Vico.
Quiso salir de su escondite para ir por Bruno, pero en cuanto hizo un movimiento fuerte se arqueó de dolor.
— ¡Ah!
Y escuchó de nuevo a los endiablados canes que seguían ladrando en las cercaní







