Mundo ficciónIniciar sesiónLa ira, el enojo y la rabia estaban causándole un dolor de cabeza. Se pasó las manos por el rostro y se masajeó las sienes. Su mente era un caos y la vista que tenía delante de él no estaba ofreciéndole ninguna ayuda, todo lo opuesto.
Exhaló un largo suspiro, miró fijo a la muchachita que parecía como un cachorrito herido y asustado contra la pared. ¿Quién se creía que era para actuar como una chica ofe







