8. Problemas
Capítulo 8
¿Cómo no me lo planteé antes?
Debí imaginarme que esa insoportable peliteñida también estudiaba aquí.
Maldita suerte la mía.
—¡Espera! —exclama ella con asombro—. Eres la estúpida que me tiro el agua encima en la Residencial —se acerca y entrecierra sus ojos mirándome de arriba a abajo.
Seguramente se percata de que soy la nueva estudiante.
Yo solo ruedo los ojos y evoco toda la paciencia posible.
¿Por qué no puedo tener un poco de paz en mi vida?
¿Por qué?
—¡Esto no puede ser! —g