(Pov: Lina)
Termino de lavar los platos y me dirijo a la sala. No puedo creer que Nicollas se haya ido y haya estado fuera todo este tiempo solo porque nuestro hijo está interesado en Lúcia. Qué ridículo, su comportamiento infantil y prejuicioso es absurdo.
Mis pensamientos se interrumpen con golpes en la puerta. Inhalo el aire para averiguar quién está afuera y me doy cuenta de que es Lukky.
- Puedes entrar - grito y me apoyo en el sofá esperando a que aparezca frente a mí.
- Con permiso, Lina